Maria Cristina Camilo Maita sube al pedestal de la gloria. .
"Tiempo para todo" la reconoció en su momento. Por Félix Jacinto Bretón La locución dominicana debe estar de luto por mucho tiempo con la desaparición fÃsica de MarÃa Cristina Camilo, Maita como le llamaban sus cercanos, a la que considero “como una las voces femeninas más privilegiadas” que tenÃa el paÃs en los medios de comunicación electrónicos, la radio principalmente, y en menor medida, la televisión. Maestra del buen hablar. Era una verdadera maestra del buen hablar y con una voz que hipnotizaba. Me encantaba escucharla con su impecable dicción y su alegrÃa que contagiaba, a pesar de tener más de cien años encima. Con todo y esto, y ser la pionera de la locución en RD, siempre fue ignorada por ACROARTE que reconocÃa, en cambio, gente con mucho menos méritos que ella, lo que indignaba al pueblo dominicano. Hubo un movimiento a nivel nacional para que esta mujer se le entregara un Gran Casandra, primero, o un Gran Soberano, después. Ni uno ni lo otro llegó. Tiempo para Todo. Indignado por este atropello con esta noble comunicadora, decidimos entregarle un reconocimiento -a nombre de nuestro programa Tiempo para Todo a Maita, lo que ocurrió en el 2021, cuando aún no habÃa acabado de salir de la COVID19. Ella nos recibió muy amablemente en su residencia ese dÃa y charlamos durante algunos minutos. Agradezco a VÃctor José, mi sobrino, y a Mateo Reyes, que me acompañaron. Bueno, realmente, aproveché que ambos tenÃan que ir a Santo Domingo por esos dÃas y me dieron “una bola” para llegar hasta donde Maita. No quiero salir de su casa Ese dÃa yo no querÃa salir de su casa. Me encantaba, reitero, escucharla. CumplÃa en esa fecha 103 años. Pero eso sÃ, nos recibió con una sonrisa y con la alegrÃa que la caracterizaba. Le dije, ese dÃa, que si alguien se merecÃa “un monumento” a la entrada de la capital, desde el Cibao, esa era ella por su forma de ser, su sencillez, humildad, su don de gente y por sus aportes a la comunicación, entre otras cosas. Ella se morÃa de la risa y agradecÃa en el alma estas palabras poniendo siempre a Dios por delante. Al Pedestal de la Gloria. Usted, querida Maita, sube al pedestal de la gloria y siempre estará presente en los corazones de los hombres y mujeres de buena voluntad. Dios la recibió y la tiene colocada en el lugar más privilegiado del cielo y un coro de ángeles de seguro le dio la bienvenida. Gloria eterna, querida MarÃa Cristina Camilo. Mateo Reyes me remitió temprano estas fotos que guardaba en archivo de aquella visita. Maita, cumplimos con usted aunque otros les fallaran.


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