ARTICULO DE OPINIÓN // Responsabilidades del poder político // POR ALFONSO REYES
EL RADAR.COM.-Los ciudadanos y también quienes aún no han llegado a esa condición social atraviesan serias dificultades en los países donde el desarrollo institucional funciona en forma precaria, tal y como lo estiman especialistas en las importantes ciencias sociales.
Las dificultades se presentan a diario las cuales, a largo plazo, se acumulan a gran escala lo que hace aún más trabajoso aplicar las soluciones adecuadas que con razón demanda la sociedad.
En la práctica son muchas las variables que intervienen e interactúan en el gran tejido social que conforman la base estructural de la sociedad. Ésta elige a sus autoridades para períodos terminados con niveles de cumplimientos, muchos de ellos avalados por contratos y otros definidos por perfiles morales.
Las variables a tomar en cuenta son las mismas que los ciudadanos forman con el día a día; Educación, Salud, Economía, Libertad, Cultura, Deporte, etc. El cumplimiento promedio de esos servicios y de aquellos que no lo son; representan un compromiso moral y contractual para el administrador del Estado (el gobierno).
La mayor parte de las variables enumeradas deben ser de cumplimiento rutinarios, tal y como lo esperan los ciudadanos para lo cual pagan por ellos; sin embargo, en muchos casos no resulta de esa forma, lo cual origina exigencia de parte de éstos y tienen razón. Para darle solución a los problemas que cada vez son más complejos debido al crecimiento de la sociedad y a otros factores, se necesita un presupuesto planificado. Pero no solo un presupuesto, sino la calidad en su ejecución para lo cual se requiere una alta dosis de contenido moral y responsabilidad política.
La clave fundamental, al decir de muchos, para la ejecución de un presupuesto con alta dosis de eficiencia moral, está en la responsabilidad de las autoridades y en el establecimiento de un régimen de consecuencias ante la comisión de hechos punibles, lo cual es válido para los administradores presentes y para los venideros.
Se entiende que si el administrador actúa de esa forma estaría garantizado en alta proporción la eficiencia del gasto presupuestal que debe estar acompañado de una previa planificación, como advirtiera al principio de estas palabras, que es una de las mayores exigencias de los ciudadanos ante el incumplimiento de lo que entienden debe ser prioritario.


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