NUESTRO EDITORIAL // LA VICEPRESIDENTA Y SU ERROR
EL RADAR.COM,Admitamos que la doctora Margarita Cedeño
se dejó desbordar por reacciones emocionales motivadas por la doble condición de mujer
lacerada por las denigratorias expresiones de género de Donald Trump, de las que en vez de excusarse ha hecho
continua reiteración y como dominicana, por las de carácter racista que contra
los latinoamericanos han formado parte medular también del discurso de campaña
del controversial empresario.
Tanto por la primera razón como en el
caso de la segunda, donde cuenta la circunstancia adicional de que más de un
millón y medio de dominicanos conforman una pujante comunidad en los Estados
Unidos, muchos de ellos ya poseedores de doble ciudadanÃa y derecho al voto, a los que
ha llamado a sufragar por Hillary Clinton, ella reaccionó como un simple ser humano,
olvidando por un instante las limitaciones y prudencia exigidas por la elevada
posición que desempeña, como segunda ejecutiva de la nación, un ropaje del cual
no puede desprenderse mientras dure en el cargo y que no admite desdoblamientos
de personalidad. La crÃtica por este
motivo es válida y tendrá que aceptarla como tal.
Pero de ahà a exagerar la nota y
pretender satanizarla va un largo trecho donde tendrÃa que aparecer un largo
rosario de errores e indelicadezas de que, hasta ahora, aparece limpio su
expediente de servidora pública.
Llama la atención el oportunismo de quienes desde aceras opositoras han querido
sacar provecho de lo ocurrido, presentándose como abanderados de la imagen
internacional de paÃs. Esto asÃ, cuando
en cambio, se han mostrado sospechosamente indiferentes a más de un acto de
intromisión de embajadores extranjeros contraviniendo las obligadas normas y
canales diplomáticos. Antes al contrario, en ocasiones, hasta brindándoles
respaldo.
Son los mismos que tampoco dijeron esta
boca es mÃa para salir en defensa del paÃs frente al grosero comportamiento y
mezquinas acusaciones de algunos senadores haitianos, ante la ayuda humanitaria enviada por el gobierno y el
pueblo dominicano a los damnificados del otro lado de la isla por el paso de
Matthew.
En una valoración justa de su expediente
como funcionaria pública, al margen de consideraciones partidarias, hay que
admitir que la doctora Cedeño ha sido una dedicada y competente segunda figura
de la nación, llevando a cabo el peso de las polÃticas sociales de
transferencia condicionada del gobierno que han contribuido a reducir la
pobreza y las inequidades.
Esa labor ha sido objeto de frecuente
elogio por parte de organismos y
especialistas internacionales. Ahora
mismo, por la subsecretaria general de la ONU y directora del Programa de las
Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Jessica Faieta, que califica de
“innovadores” los programas sociales del gobierno cuya ejecución ha liderado la
Vicepresidenta, revelando que esa polÃtica le ha servido para usar de modelo en
otros paÃses.
Una
sostenida ejecutoria de trabajo, donde no aparecen máculas, actos cuestionables
ni motivo de suspicacia, desarrollada al margen de los tan frecuentes
escándalos y pugnas que matizan nuestra turbulenta vida pública, constituye una
suma de suficientes razones para inclinar la balanza ampliamente en su favor y
compensar con creces el fallo que hoy se le reclama, incurrido sobre todo por
orgullo de nacionalidad y de género sin ninguna otra posible motivación a la
vista.MR

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